Fue la caída de producción más grande en 11 años. Las medidas de aislamiento social por el coronavirus profundizaron la recesión. Respecto de febrero la caída fue de 9,8%.

El Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) se derrumbó un 11,5% interanual en marzo, afectado por la recesión y el inicio de la cuarentena obligatoria por la pandemia de coronavirus.

Se trató del retroceso de actividad más grande desde 2009. En abril de aquel año el EMAE reflejó una caída interanual de 12,1%, mientras que en mayo se profundizó a 13,6%, cuando la economía fue afectada por el conflicto con el campo que paralizó la comercialización de granos en el período de la cosecha gruesa.

El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) informó este miércoles que la variación desestacionalizada del tercer mes de 2020 respecto de febrero arrojó una caída de 9,8 por ciento.

En el primer trimestre del año, el EMAE cayó 5,4% respecto del mismo período de 2019, y 4,8% sin estacionalidad respecto del trimestre anterior. Asimismo, el INDEC detalló que 14 de los 15 sectores de actividad mostraron caídas en marzo en la comparación interanual.

El ente estadístico precisó que las restricciones globales a la circulación de las personas con el objetivo de mitigar la pandemia de la COVID-19 afectaron a un conjunto significativo de actividades económicas en todos los países.

Dado este fenómeno excepcional, el proceso de estimación de la serie ciclo-tendencia para marzo de 2020 fue adaptado siguiendo las recomendaciones internacionales sobre el tratamiento de valores atípicos para el ajuste estacional”, explicó el organismo que conduce Marco Lavagna.

Los rubros de mayor incidencia negativa fueron Industria manufacturera (-15,5% interanual) y Construcción (-46,5%), que explican en conjunto un tercio de la retracción del nivel general. En tanto, el sector Electricidad, gas y agua (+6,7%) mostró una suba en la comparación interanual.

La economía ya operaba en niveles apenas superiores a los de 2010. Con esta caída, se retrotrae a niveles de julio 2009, en plena crisis subprime”, refirieron los analistas de la Consultora LCG.

La recesión en que ya se encontraba la economía se vio profundizada por la irrupción del coronavirus y la entrada en vigencia de la cuarentena total”, indicó un reporte de la consultora Econviews.

El gobierno de Alberto Fernández dispuso desde fines de marzo un aislamiento obligatorio con el fin de retrasar la propagación de la pandemia de coronavirus, decisión que complicó aún más a una economía afligida por una prolongada recesión y una alta inflación.

En este marco, la actividad económica se vio principalmente afectada por el derrumbe de la industria, la construcción y la actividad comercial. Por otro lado, la caída de la recaudación y el incremento de los subsidios también tienen un efecto negativo sobre el resultado de EMAE en marzo”, añadió Econviews.

Para lo que resta del año, la evolución de la actividad dependerá preponderantemente del ritmo y la manera en la que se vaya retomando la actividad en los distintos sectores de la economía, situación sobre la que aún no hay certezas”, expresó la consultora Orlando Ferreres & Asociados.

La actividad económica de Argentina empezó a registrar números negativos en términos interanuales desde mayo de 2018.

Un informe de Nadin Argañaraz y Bruno Panighel, economistas del IARAF, señaló que “el nivel de Producto observado en marzo fue igual al observado en abril 2007. Sumando la caída potencial de abril se volvería incluso más atrás en términos de actividad económica”.

Los expertos del IARAF agregaron que “es posible una recuperación rápida al salir de la cuarentena si el tema deuda se soluciona, es clave que el piso se encuentre rápido para que la recuperación sea lo más rápida posible. En este sentido, difícilmente haya recuperación en ‘V’ y es esperable que recién en 2022 se logre recomponer el nivel de actividad previo a la pandemia”.