La titular de Seguridad Vial, María Sanz, pidió por conciencia a la hora de salir a la ruta. La agencia, junto con Vialidad Provincial y Nacional, Protección Civil y la Policía Caminera, se encargan de cuidar las rutas y de la operatividad, pero hubo un llamado de atención a los conductores, para evitar siniestros viales fatales.

El invierno ya llegó a las rutas santacruceñas y consigo trajo las dificultades ya conocidas para transitar por todo patagónico que suela viajar en este periodo del año. Escarcha, nieve, clima impredecible, que se suman a las intensas ráfagas de viento de algunos sectores y a la precaria condición de algunos tramos de asfalto.

En ese sentido, los entes de actuación directa ya están trabajando en todo lo que respecta a la operatividad en las rutas en caso de nevadas y cierres preventivos. Sin ir más lejos, en los últimos días ya hubo varios comunicados extendidos por situaciones en las que la transitabilidad estuvo impedida o con el requerimiento de circular con extrema precaución.

También, ya se han producido los primeros incidentes viales en las rutas, principalmente en la Zona Sur de la provincia. La principal causa de estos, ha sido la escarcha sobre la calzada, pero hay que remarcar que el factor humano en estos contextos bajo cero, también tiene parte de la responsabilidad. Se debe ser más prudente y tomar conciencia que en invierno -pese a que aún sea otoño- los caminos piden de cadenas o clavos en cubiertas o, en todo caso, tener extrema cautela al conducir.

Los despistes seguidos de vuelcos ya han sido por lo menos cinco en lo que tiene que ver estrictamente con las condiciones climáticas y su influencia en las rutas. Lamentablemente, uno de ellos se cobró ya una vida, la del concejal de Puerto Santa Cruz, Mario Gustavo Montiel, quien falleció trágicamente cuando la camioneta en la que viajaba junto al intendente Néstor González y otro edil, Leonardo Paradís, volcó en la ruta nacional 3, en inmediaciones del paraje Tres Cerros.

En la provincia la responsabilidad de mantener y garantizar la transitabilidad en las rutas es responsabilidad de Vialidad Provincial y Vialidad Nacional. El mantenerlas seguras, brindando información y el acompañamiento operativo, trabajo de la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV), junto con la Dirección Provincial de Protección Civil y la Dirección General de Policía Caminera.

Ahora, con más móviles (entregados recientemente por el Gobierno Provincial) el trabajo se verá potenciado, o al menos, se podrá realizar con elementos más acorde y cubrir así más espacio.

La titular de la APSV, María Sanz, dijo a La Opinión Austral que en el trabajo en las rutas es clave el trabajo en conjunto, y así lo llevan a cabo con las áreas y organismos previamente mencionados, como así también con comisarías que poseen jurisdicción sobre algunos caminos.

“Estamos en permanente contacto con los jefes de Policía en cuanto a cortes de ruta o decisiones a tomar”, remarcó, al asegurar que la presencia está en todos los sectores donde “creemos que es necesario”.

Asimismo, puso en valor que ahora con la incorporación de la Dirección General de Policía Caminera se ha evolucionado y se está, “en los lugares en los que antes no se llegaba”.

La Policía Caminera se creó hace casi un año, a través de la Ley de Seguridad Pública, bajo la órbita de la Superintendencia de la Policía de Seguridad con el fin de encargarse en controlar, sancionar y planificar las acciones con respecto al tránsito y la seguridad vial.

Sanz, contó que el trabajo que se realiza en invierno con el que se hace en verano es “totalmente diferente”, ya que hay que tener en cuenta la utilización de otros elementos de trabajo y que la frecuencia de tránsito por cuestiones obvias es otra, pero que aún así, pese a que hay quizás menos gente en las rutas, hay más peligro “ante casos de incomunicación, situaciones de extremo frío, nevadas. Todo cambia”, resumió.

“Se está trabajando fuertemente y tratando de estar siempre en el antes. Nunca vamos a saber lo que evitamos, sabemos lo que pasa y estamos trabajando en ese cambio”, subrayó.

Responsabilidades compartidas

Más allá del trabajo de los organismos y entes de control y prevención que actúan en los caminos, Sanz remarcó que la responsabilidad del conductor “siempre es vital”.

“Es una realidad constante, hablamos de personas que son responsables del vehículo y deben acatar las normas de tránsito y estar preparados”, dijo, al analizar que “el conductor patagónico conoce las rutas y conoce las realidades”, es decir, no hace falta que se le recuerde en todo momento la exigencia de utilizar cadenas en temporada. “Eso se sabe, y deberíamos hacerlo naturalmente”.

Así como también, puso en foco que hay que prever y ser cauteloso, como por ejemplo en planificar los viajes con antelación y “salir con tiempo, ir tranquilos, llevar frazadas por la dudas”, además de, obviamente, respetar las velocidades.

“Si en el entorno de uno cuesta hacer entender a la familia o amigos usar el cinturón y respetar velocidades, imaginate al resto de la población, gente que no nos conoce, pero bueno, si creyéramos que no se puede, ya estaríamos en casa, creemos que sí se puede y lo vamos a hacer”, reflexionó la subsecretaria de la APSV.

“No nos puede sorprender”

Si bien sostuvo que esta es una de las peores épocas, ya que estamos en el cambio estacional y “es cuando estamos quizás confiados, y vamos a otra velocidad y no llevamos cadenas ni nada”, reiteró que hay que tomar conciencia y que “no nos puede sorprender” el hecho de ya tener temperaturas bajo cero en otoño.

“Somos Santa Cruz, nuestro invierno no es como el de otras provincias, tenemos temperaturas bajo cero, nieve, escarcha, sectores con viento, con voladeros, barro, etcétera. Todas esas cuestiones no nos pueden sorprender”, enfatizó Sanz.

“No está bueno entender todo esto y las implicancias cuando tenemos que ir a despedir a un ser querido, ahí ya parece que lo entendemos, y en hechos evitables perder gente valiosa para todos es lo que más duele”, agregó la funcionara, al sostener que “hay que poner todo lo que hay que poner y si pasa algo, que sea un accidente realmente, no algo evitable”.