El Gobierno busca mostrarse con mayor amplitud de cara a las elecciones presidenciales.

Cuando anoche el senador nacional Miguel Ángel Pichetto consideró que el proyecto de Macri “culmina en el 2023”, ¿se estaba subiendo a la fórmula presidencial del Presidente para acompañarlo de vice en las próximas elecciones PASO de agosto?

A horas del plazo para la presentación de alianzas y frentes electorales para los comicios, y de las listas en pocos días, el nombre del jefe de la bancada de senadores del PJ picó en punta para acompañar a Macri en su intento por la reelección.

La oferta de Macri a Pichetto ya fue realizada y solo resta la confirmación oficial. Una lectura de las últimas declaraciones del senador por Río Negro adelantan la respuesta positiva.

Para Pichetto, el país está discutiendo “entre un modelo capitalista y uno de intervención del pasado, de intervención socialista con una economía cerrada, cepo y control de importaciones”, según afirmó anoche en declaraciones a LN+.

“Me perturba la idea de que la Argentina vuelva al pasado”, dijo más adelante. Y acotó que “sería interesante que los que dicen defender a los pobres miren el ejemplo de Venezuela. A veces discutir mucho sobre la pobreza y alentar el discurso de los pobres implica aceptar un futuro de derrota. Yo creo que la Argentina tiene salida”.

“No vuelvo al pasado. Con Macri, la Argentina volvió al mundo. Un triunfo de Alberto Fernández y Cristina Fernández es la vuelta al pasado”, sentenció.

Además, reconoció que “hay un fuerte debilitamiento” de Alternativa Federal con el portazo de Roberto Lavagna y el acercamiento de Sergio Massa al kirchnerismo.

Otro dato a tener en cuenta es la opinión de los aliados dentro de Cambiemos. Ayer, el reelecto gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, con la fuerza de ser el primer triunfo en elecciones a gobernador del oficialismo nacional en doce comicios, cuestionó la estrategia del “gurú” de Macri, el ecuatoriano Jaime Durán Barba.

Morales sostuvo que “se tendría que haber trabajado antes” en sumar a peronistas no kirchneristas al oficialismo, justamente un traje que le calza perfecto a Pichetto.

“Tal vez no se hubiera podido”, siguió Morales, “pero a veces no se hacen las cosas porque se prefieren estrategias para que la elección se resuelva en la segunda vuelta. Es un riesgo, porque se podría perder en la primera vuelta si no recuperamos la iniciativa política y si la economía no se normaliza”, advirtió.

Con este giro de Macri, el Gobierno mostraría la apertura que pidió uno de los referentes radicales que están en Cambiemos. Y además, la figura de Pichetto no sería objetada por la diputada Elisa Carrió, la díscola socia del Presidente que permanece en silencio desde aquellas cuestionables declaraciones contra el fallecido José Manuel De la Sota, que golpearon bajo la línea de flotación una ya naufragante postulación del radical Mario Negri a gobernador de Córdoba.